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Joshua Gibson uno de los mas grandes en la Liga Mexicana de Beisbol

México, D.F. (Tomás Morales) 22 de enero.- De todas las contrataciones de jugadores importados llevadas a cabo a través de los 90 años de Liga Mexicana, no hay ninguna comparable en cuestión ofensiva a la que hizo Jorge Pasquel al firmar en 1940 para sus Azules del Veracruz a Joshua Gibson, el jonronero en sepia que ha sido considerado el número uno de todos los tiempos entre la raza de color incluyendo a Hank Aaron y Barry Bonds. En los tiempos de Gibson los jugadores de color no se les permitía jugar en Ligas Mayores por las costumbres racistas de entonces y fue en las Ligas Negras donde Gibson logró records portentosos y también paseó su grandeza por la América de habla hispana.

Fue un jonronero superdotado que lo vimos dos años en la Liga Mexicana. El de 1940, en que sólo tomó parte en 22 juegos con 92 veces y 43 hits, 11 jonrones y un promedio de .467. Ya no pudo quedarse más tiempo porque el propietario de los Grays donde jugaba lo amenazó con una demanda de 10 mil dólares y embargarle su casa si no regresaba y respetaba su contrato. Obviamente, Gibson había venido a la pelota mexicana cuando Pasquel le pagó mucho mejor que lo que ganaba en la liga de color americana. Ese año, ayudó a su manera al primer campeonato de los Azules en su primer año de vida y se dijo que había recibido 6 mil dólares por venir a jugar a México.

Ya para 1941 no tenía ningún contrato firmado en Estados Unidos y pudo regresar a la Liga Mexicana para un año completo con los mismos Azules, siendo parte de un equipo campeón que se consideró por mucho tiempo como el mejor ‘tim’ en la historia de la Liga Mexicana.

En ese año completo, Gibson impuso la marca de 33 jonrones en 94 juegos, un récord que perduró hasta 1960 en que el cubano Aldo Salvent de los Petroleros de Poza Rica bateó 36.

En 1941 tuvo Gibson 134 hits en 358 veces al bat para un promedio de .374, con 124 carreras empujadas. Fue campeón en jonrones y en impulsadas, aunque Bill Wright de los Diablos Rojos fue el campeón bateador con .390.

Fue el primero en la liga en conectar tres jonrones en un partido dos veces en una campaña, en 1940, lográndolo una vez en el Parque Delta en un domingo contra los Rojos del México, que fue el último de la serie, y la otra en Chihuahua.

Cuando los Dodgers de Brooklyn buscaban al que iban a lanzar como el primer jugador de color en el Beisbol Organizado y eventualmente en las Ligas Mayores uno de los candidatos lo era Gibson, pero ya entonces tenía 34 años y su vida disipada era muy conocida entre todos sus compañeros. Fue en 1945 cuando los scouts de los Dodgers iniciaron la búsqueda del primer jugador de color y aunque Gibson pensó que él tenía derecho de serlo, también lo pensó el formidable pitcher Satchel Paige, el elegido fue el más joven, Jackie Robinson, que había estudiado en una universidad de California con una beca por sus aptitudes deportivas.

Curiosamente, en 1947, el año que Jackie Robinson rompió la barrera del color, falleció muy joven todavía Joshua Gibson, debido a un ataque al corazón. Tenía 35 años y su muerte llegó antes que Jackie Robinson tuviera su primer juego con los Dodgers de Brooklyn en ese 1947.


FOTO: Paige y Gibson, dos legendarios que llegaron a la Liga Mexicana.

Fue a fines de 1942 cuando sus facultades comenzaron a disminuir debido a sus adicciones aunque continuó siendo un bateador de jonrones pero ya un catcher con problemas defensivos en la era que no había bateadores designados. En sus mejores años lo consideraron muy bueno en la defensiva con un rifle de brazo, aunque su principal problema era al ir en búsqueda de los elevados de foul.

Aunque los records de las ligas de color no son muy confiables y también incluían los juegos contra otros equipos que no estaban en la liga, se dice que Gibson conectó un total de 972 jonrones en su carrera. Un invierno en Puerto Rico fue el campeón jonronero con 13 y en Cuba tuvo un promedio de .353 por dos campañas. Un verano se escapó de su equipo americano para ir a jugar con el equipo del Presidente Trujillo en República Dominicana y fue campeón bateador con .443, 100 puntos mejor que el siguiente bateador. Ese club estaba lleno de estrellas de color, incluyendo al gran pitcher Satchel Paige.

Su primer equipo importante en las Ligas Negras fue el Pittsburgh Crawfords, donde ya fue un gran estrella para entonces ser obtenido por los Homestead Grays a los que ayudó a nueve campeonatos consecutivos en un momento dado. La presencia de él y Satchel Paige era imperativa en ese Juego de Estrellas en que siempre lograban un lleno completo en el parque de Chicago, el Comiskey Park. Muchos estrellas de las Ligas Negras los trajo Pasquel a nuestra Liga Mexicana pero ninguno mejor a la hora de batear que Joshua Gibson. Roy Campanella, famoso estrella en Grandes Ligas con Dodgers, me dijo una vez: “En Ligas Mayores me tienen como estelar pero yo no era nadie al lado de Josh, si acaso su suplente.”

En una película llamada “Souls”, que se hizo para la televisión, se relatan las historias de aquellos juegos en que Satchel Paige y Joshua Gibson se enfrentaban a cada rato, con el legendario lanzador siendo parte de los Monarcas de Kansas City. Paige estuvo un rato en la Liga Mexicana de 1938 con el equipo Agrario de la capital, pero solo tomó parte en tres juegos al estar lastimado del brazo, ganando uno y perdiendo otro, que fue un esperado duelo contra Martín Dihigo que ganó fácilmente el cubano.

En cierta ocasión el dueño de los Senadores de Washington, Clark Griffith, habló con Gibson y el primera base Buck Leonard para tratar de jugarlos en su equipo pero no tuvo las agallas de Branch Rickey para llevar a cabo su plan. Durante los años que el Juez Landis fue el Comisionado del Beisbol no estaba dispuesto a apoyar la entrada de los jugadores de color al Beisbol Organizado.

Una vez Alberto Romo Chávez, el gran pitcher mexicano, me dijo: “Al final de mi carrera me sentí orgulloso de haber recibido jonrones de dos bateadores, Joshua Gibson en la Liga Mexicana y Jimmy Foxx en un juego de exhibición contra un equipo de jugadores de las Ligas Mayores.”

Desde que los jugadores de color fueron admitidos en Grandes Ligas y hemos visto infinidad de proezas por parte de ellos en el mejor beisbol del mundo, todos nos preguntamos lo que habría hecho Joshua Gibson de haber tenido la oportunidad de jugar en el gran circo.

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