9 de Mayo de 2017 (Jordi Blanco | ESPN Digital) — La Juventus disputará su segunda final de Champions en tres años después de sentenciar sin más problemas a un Mónaco al que, derrumbado en la ida, venció en Turín por 2-1, en un partido que tuvo en la primera parte de Dani Alves la clave definitiva. Juventus de la mano de Dani Alves a la final de la Champions League.

El carrilero, ya no lateral, brasileño asistió a Mandzukic poco después de la media hora para que el croata marcara el 1-0 y anotó al límite del descanso el 2-0 para cerrar toda discusión en la eliminatoria y trasladar al marcador la indudable superioridad de una Juve que, sufriendo de entrada, gobernó el partido con grandeza.

El Mónaco se atrevió a soñar y salió con todo. En seis minutos remató tres veces a puerta y Mbappé llegó a estrellar un balón en el poste, en una jugada anulada por fuera de juego pero que despertó de sopetón al equipo de Allegri, que cediendo de entrada terreno comprendió rápido la necesidad de hacerse con las riendas del juego.

Y lo hizo de manera soberbia. Anulados Moutinho y Bernardo Silva, el centro del campo monegasco se diluyó ante la imposibilidad de que Bakayoko mantuviera a raya el asalto de una Juve a la que no le importó durante muchos minutos convertir el juego en un ida y vuelta vertiginoso. Y Ahí, en ese toma y daca, decidió la calidad en la llegada.

Porque mientras Falcao y Mbappé no recibían el necesario apoyo de la segunda línea, Mandzukic o Higuaín y Dybala tenían la colaboración de la suya, especialmente de la electricidad de un Alves soberbio.

Así llegó al descanso con todo sentenciado. Subasic llegó a salvar hasta dos o tres ocasiones de los italianos pero no pudo con el doble remate de Mandzukic y el obús de Alves para que la segunda mitad estuviera exenta ya de emoción en cuanto al resultado se refiere.

Rebajó un tanto su intensidad la Juventus y obtuvo el premio mínimo el Mónaco con el gol de Mbappé (el más joven anotando al más veterano) antes de que se enrareciera el juego por un pisotón fuera de medida de Raggi a Higuaín que calentó los ánimos pero el duelo se encaminó a un final sin más dificultades para el equipo de Allegri.

La Juventus ya está en final esperando rival. Probablemente el Real Madrid en una repetición de la que les enfrentó en 1998… O quizá el Atlético si consuma el milagro de remontar el resultado del Bernabéu. Quien no tuvo opción de soñar con la remontada fue el Mónaco. Ni una.