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Lionel Messi el mejor del mundo sin duda alguna

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La mejor manera de lidiar con Lionel Messi es tratarlo como si fuera la versión del fútbol del Increíble Hulk: No lo hagas enojar, y podrías ahorrarte un calvario de dolor y humillación.Lionel Messi el mejor del mundo sin duda alguna.

Parece que James Milner, mediocampista de Liverpool, no recibió el memo, a juzgar por el tosco empujón que le dio al número 10 del equipo local en el primer tiempo del triunfo de Barcelona por 3-0 en el partido de ida de las semifinales de la Champions League el miércoles en Camp Nou, y el conjunto de la Premier League pagó la irritación del argentino con dos goles de su autoría.

“En esos momentos, es imparable”, dijo el director técnico de Liverpool, Jürgen Klopp, sobre Messi más tarde. “Mis chicos no lo respetaron demasiado ni fueron demasiado agresivos con él para detenerlo, pero es un jugador de clase mundial, y volvió a demostrarlo esta noche. ¿Qué más puedo decir?”

Milner podría tener una sensación de déjà vu. En marzo de 2015, cuando jugaba en Manchester City, el ex internacional inglés inadvertidamente se convirtió en una sensación de YouTube cuando fue víctima de un caño de Messi durante un partido de octavos de final de la Champions League contra Barcelona.

En esa ocasión, el argentino enhebró la pelota entre las piernas de Milner y dejó sentado a su rival antes de acelerar con otra de sus famosas gambetas. Cuatro años más tarde, Milner vio la oportunidad de vengarse.

Mala decisión. Aunque el árbitro Bjorn Kuipers no sacó la tarjeta amarilla exigida por Messi, en ese mismo momento el talismán de Barça dejó de ser una amenaza para convertirse en un hombre poseído, y volcó toda su furia en el segundo tiempo, cuando su genialidad dejó al equipo de Klopp en la cuerda floja en su intento de llegar a su segunda final consecutiva de Champions League.

Liverpool jugó bien –el arquero de Barcelona, Marc-Andre ter Stagen, tuvo un buen desempeño en el arco, mientras que Mohamed Salah pegó en el palo en una ocasión gloriosa– pero terminó vencido con el mismo resultado que Manchester United, cuyo desempeño fue mucho más flojo en su propia derrota por 3-0 hace dos semanas.

Messi terminó marcando la diferencia entre los dos equipos, marcando sus goles número 599 y 600 en el proceso, pero Luis Suárez, ex delantero de Liverpool, sentó las bases de la victoria con un impresionante gol a partir del impecable centro de Jordi Alba en el minuto 27.

Gerard Piqué volvió el tiempo atrás con una performance majestuosa en la defensa, mientras que Arturo Vidal tuvo una energía incesante en el mediocampo del equipo de Ernesto Valverde. Pero, a decir verdad, mientras que hay otros que merecen menciones de honor, hay un solo hombre que hizo que todo esto fuese posible.

Klopp bromeó en la conferencia de prensa anterior al partido diciendo que Messi pareció estar enviando un mensaje “amenazador” en agosto cuando insistió en que Barcelona iba a compensar la salida en cuartos de final la temporada pasada cuando fueron eliminados por Roma, llegando hasta la final este año en la Champions League. El miércoles, el entrenador de Liverpool experimentó en primera persona que el futbolista de 31 años no estaba bromeando.

Messi jugó como un hombre en medio de una misión contra United, y Liverpool recibió el mismo trato. Su primer gol, con un toque después de que Suárez había tocado el poste, llegó después de un período de presión de Liverpool al comienzo del segundo tiempo. El segundo gol, siete minutos después, fue un impresionante tiro libre desde 30 yardas que se ha posicionado entre los mejores goles que ha marcado hasta el día de la fecha.

Hizo que 90,000 catalanes lo reverenciaran mientras que cantaban su nombre, pero como siempre, hubo mucho más que destacar en la actuación de Messi. Quizá el mejor ejemplo de su genialidad se vio en los últimos segundos del segundo tiempo cuando, después de lograr un espacio abierto, conectó con Ousmane Dembele con un suntuosa pase de reversa dentro del área.

El lateral francés simplemente tenía que patear al arco desde 12 yardas para que el Partido pasara a 4-0, pero Dembélé pateó directo hacia Alisson, mientras que Messi se tiró al piso sin poder creer la falla de su compañero.

Jugar al lado de Messi debe ser un sueño hecho realidad, incluso para futbolistas como Dembélé, quien todavía no está ni cera de estar en su mismo nivel. Cada pase está perfectamente calculado dentro del camino de su compañero y crea tanto espacio al arrastrar a sus rivales cuando tiene la pelota que no es inusual ver a tres jugadores de Barcelona sin marca en posiciones de ataque.

Messi no apareció constantemente en la totalidad el partido, cobrando vida durante cortos períodos, pero han sido tan destructivas esas contribuciones que Liverpool necesita un milagro si pretende dar vuelta el déficit el martes.

Anfield ha sido la sede de unas cuantas historias inesperadas durante las noches de fútbol europeo, pero sin desmerecer la magia que tiene este viejo estadio, será difícil competir con la magia de los botines de Messi.

“Esto es fútbol, por lo que tenemos una chance”, dijo Klopp. “Pero teníamos una mejor chance antes del comienzo de este partido”.

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