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SPURS ASEGURÓ EL SEPTIMO JUEGO
Venció a Hornets en el sexto encuentro

BUENOS AIRES, May 16 de 2008 (ESPN) - La rotación rápida de balón. La defensa ajustada. El juego de postes de Tim Duncan. Los triples de Manu Ginóbili. Las faltas y los nervios de Chris Paul y David West.

Esas fueron las cinco claves por las cuales los Spurs vencieron a los Hornets el jueves por la noche en el AT&T Center. Como pasó en los partidos anteriores, todo se resolvió en el tercer cuarto.

Habrá séptimo juego en New Orleans. En lo que va de postemporada, las localías han sido extremadamente fuertes y la serie entre Hornets y Spurs no fue la excepción.

San Antonio tenía que ganar. Y ganó. Exhibió en casa que la chapa de campeón aún brilla. Pero cuidado: los Hornets en New Orleans han demostrado ser casi indestructibles. Entonces, para el séptimo juego, la realidad indica que los campeones reinantes irán de punto.

Habrá que ver si la responsabilidad le pesa al equipo de Scott. O si, finalmente, le juega a favor.

 

 


LAS CINCO CLAVES DEL TRIUNFO DE LOS SPURS

La rotación rápida de balón

El equipo de Gregg Popovich volvió a descifrar el negocio para quebrar la defensa de su rival. New Orleans volvió a proponer la política de atrapes 2-1 sobre Tim Duncan. En cada balón recibido en el poste bajo, un perimetral se acercaba al poste para inquietar a Duncan. San Antonio esta vez volvió a exhibir la inteligencia que le hizo vencer en el cuarto juego: Timmy D no demoró nunca con la pelota en su poder. Quien le entregaba el balón cortaba al lado débil de la cancha y la rotación siempre terminaba en un lanzamiento oportuno de Manu Ginóbili, Ime Udoka o Bruce Bowen desde el perímetro.

Este dato es llamativo: San Antonio tuvo un altísimo 52.2% en tiros de tres puntos contra un deficiente 22.2% de los Hornets.

La realidad es que esa elevada cifra en tiros de tres tuvo que ver con la comodidad de los lanzamientos de sus jugadores. Los tiros fueron prolijos, con los pies bien asentados sobre el parquet. Además de hacer pases directos en la ofensiva de media cancha, San Antonio sorprendió por momentos con pases horizontales cruzados de punta a punta que desconcertaron a los defensores.

Por su parte, Tony Parker, en el segundo cuarto, cometió un error recurrente que luego enmendó: demasiado dribbling en vez de pasar directo el balón a sus compañeros en ofensivas de mitad de cancha. Por fortuna, corrigió su falla a tiempo tras pasar unos minutos en el banco de suplentes. Tanto pique sólo le hacía más fácil el trabajo a la defensa de los Hornets.

Pese a perder el juego, pasó lo que quería Byron Scott con su estategia previa: que los Spurs tiren de afuera. San Antonio anotó sólo 28 puntos en la pintura contra 48 de los Hornets. De todas formas, los Spurs tuvieron mejores porcentajes en el resto de los apartados. Lanzaron un 49 por ciento desde el campo (38 de 77) contra un 41 de los Hornets (33 de 80), y tuvieron 28 asistencias contra 13.

La defensa ajustada Los Spurs no permitieron que David West vuelva a brillar como lo hizo en el cuarto juego. Si bien Chris Paul volvió a demostrar flashes de su extraordinario talento para convertir y asistir, la pelota no llegó con tanta facilidad a los internos y eso fue producto del control de los locales.

Peja Stojakovic tuvo un comienzo inquietante, alternando conversiones desde media y larga distancia. Pero luego se apagó y no volvió a ser determinante en el juego.

New Orleans terminó con sólo 80 puntos en el marcador, la misma cantidad que anotó en el cuarto juego. Muy poco para un equipo que en serie regular promedió 100.9 por aparición.

David West fue controlado en un principio por Tim Duncan y no por Fabricio Oberto, algo que se venía repitiendo en los primeros cinco juegos de la serie. Eso desconcertó al alero de los Hornets, que terminó con 4-14 en tiros de campo, 10 puntos y sólo 6 rebotes. Llamativo para un jugador que había hecho 38 unidades y 14 rebotes en el partido cinco, en New Orleans.

San Antonio volvió a conseguir lo que buscaba: un unipersonal de Chris Paul en ofensiva. El monólogo del genio de New Orleans lo colocó líder de su equipo en todos los rubros estadísticos menos en bloqueos, donde Tyson Chandler fue el mejor con 3. Paul lideró en puntos (21, con 9-18 en TC), asistencias (8), rebotes (6) y robos (3). Una máxima de los Spurs: "Si Paul tira mucho, asiste menos a sus compañeros. Y lo que menos queremos es que sus compañeros tomen confianza".

El juego de postes de Tim Duncan

Más allá de lo que destacamos anteriormente de la rotación de balón, pocas veces se lo vio a Tim Duncan tan concentrado en sus ataques. Tuvo una buena selección de sus tiros, más allá de su 50% en tiros de campo (7-14),

Jugó con mucha energía, propia de un líder que sabe que su equipo lo necesita y mucho. Como dijimos anteriormente, en defensa controló muy bien a David West en el momento que tuvo que hacerlo y estuvo implacable en rebotes.

Timmy D terminó con 20 unidades y 15 rebotes.

"Sabemos lo que enfrentamos. Enfrentamos la eliminación," dijo Duncan tras el triunfo. "Y sabemos que necesitamos un buen juego en New Orleans... Iremos a ganar el partido, será cuestión de matar o morir".

Los triples de Manu Ginóbili El escolta argentino rompió su récord de triples en playoffs con seis en su planilla. No sólo fueron muchos tiros desde larga distancia, sino que fueron oportunos.

Cada vez que los Hornets amagaban con acercarse, Ginóbili estaba ahí para anotar un lanzamiento de tres que levantaba el ánimo de los Spurs y tiraba por el piso el de los Hornets. Incluso en el último cuarto anotó dos seguidos para dejar en el marcador una diferencia que sería imposible de igualar para New Orleans: 84-63.

Manu Ginóbili terminó el juego con 25 puntos, dos asistencias y cuatro rebotes.

Igualmente, no fue Ginóbili el único francotirador efectivo. Ime Udoka -de gran partido- fue fantástico desde la línea de tres, con 3-3 (además, hizo 5-5 en TC). También Bruce Bowen y Tony Parker colaboraron con un triple cada uno.

Las faltas y los nervios de Chris Paul y David West

La madurez que demuestra David West jugando en casa, parece girar 180 grados de visitante. Y ayer, sumado a los nervios de West, estuvo Chris Paul.

Las dos estrellas de los Hornets sucumbieron ante los "engaños" de los Spurs en el tercer cuarto de juego, el período en el que se definieron todos los partidos de esta eliminatoria. Chris Paul cometió dos faltas ofensivas consecutivas (su tercera y cuarta) tras la buena marca de Bruce Bowen, mientras que David West hizo dos en fila y tras sus reiteradas quejas se ganó una técnica, llegando a cinco fouls en su planilla.

A partir de aquí, todo fue sumar y sumar para los Spurs, que se llevaron el tercer cuarto 20-11 y cerraron con una diferencia de 78-63.

De todos modos, lo peor para West no había terminado. Con 10:11 por jugarse en el último cuarto, Robert Horry lo golpeó con un bloqueo ciego duro sin sentido, que resintió de la lesión de la espalda al alero de los Hornets. Realmente la falta de Horry es para analizar de cerca: su pantalla no tenía ningún criterio en esa ofensiva de los Spurs.

ETAPA DE DEFINICIONES

Llega la hora de la verdad. El último juego de la eliminatoria, que se disputará el lunes en New Orleans, definirá quien avanza a las Finales de Conferencia, para enfrentarse con los Lakers o el Jazz.

"Gracias a Dios volvemos a New Orleans para el séptimo partido", dijo Paul.

"Tengo confianza", dijo, por su parte, Tony Parker. "Ganamos muchos partidos clave a lo largo del camino".

Eso sí, las estadísticas no mienten: los equipos locales están 20-1 en la segunda ronda de playoffs.

Con esta marca, todo parece indicar que los Hornets serán los ganadores de esta llave. Pero enfrente estarán los campeones, que demostraron con el juego de ayer que se agrandan en las paradas difíciles.

Todo está por resolverse.

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