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México. D.F., 2 de septiembre.-Es un privilegio para cualquier organización obtener un campeonato, pero 15 títulos en un deporte profesional, es todo un récord. Ese logro está en manos de los Diablos Rojos del México, pero la historia del “quinceañero” comienza el 26 de agosto de 1956 cuando obtuvieron el primer cetro de su historia, bajo el mando del cubano Lázaro Salazar.
En esa temporada, como fue en otras, no había Playoffs ni Series Finales. El monarca era quien finalizaba en el primer lugar.
Para los Diablos era su temporada 17 en la Liga Mexicana, y sólo estaban a un triunfo de obtener el banderín, cuando faltaban 8 juegos para concluir el rol, teniendo como más cercano perseguidor a los Tigres.
Diablos terminó con récord de 83-37, sacando nueve juegos de ventaja sobre Tigres, segundo lugar general.
Ese 26 de agosto celebraron doble juego ante Leones de Yucatán, a quienes derrotaron 2-1, en el primer desafío para obtener el campeonato, teniendo como escenario el parque del Seguro Social.
EL INNING DEL TITULO
Yucatán anotó la primera carrera del juego en la tercera entrada por sencillo de Pablo Ortega, anotando por doble de Felipe “Muñeca” Iturralde, pero los Diablos empataron en el cierre del cuarto con triple de Juan Vistuer y elevado de sacrificio de Fernando “Bicho” Pedrozo.
Así llegaron al cierre del noveno episodio. Vistuer abrió con sencillo para arribar a la antesala con imparable de Alonso Perry.
Las bases se congestionaron con pasaporte a Pedrozo. El pitcher dominicano Diómedes “Guayubin” Olivo bateó de emergente y conectó una rola por la intermedia en donde Felipe Iturralde pifió, propiciando que Vistuer llegara barrido a home, anotando la carrera del triunfo y campeonato. Vicente López obtuvo la victoria y la derrota fue para Julio Moreno.
En el segundo juego, Diablos estrenó el título con una victoria de 5-1, basados en el pitcheo de Guillermo “Memo” López quien se acreditó el triunfo y José Nakamura, perdió.
Los aficionados, además de ver la coronación del México, disfrutaron de nueve emocionantes entradas en donde hubo grandes jugadas, así como entrega total de los jugadores de ambos equipos.
Así comenzaba el camino de los Diablos a sus 15 campeonatos en la Liga Mexicana.
Otro hecho sobresaliente de los escarlatas fue cuando Alonso Perry (.392 de promedio con 28 jonrones y 118 impulsadas) y Francisco “Panchillo” Ramírez (20-3 en ganados y perdidos con 2.25 de promedio en carreras limpias admitidas y 148 ponchados) ganaron las Triples Coronas de Bateo y Pitcheo, respectivamente, hecho que sólo ha ocurrido una vez en la historia de la Liga Mexicana.
Para Lázaro Salazar era el séptimo y último título que lograba como manager, otro de los récords que aún están vigentes.

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